martes, 21 de junio de 2011

Para no verte más



Nuestro pasado llora sin prisas en un vaso de vino tinto donde tu rostro de mañana se refleja manchado de sangre, sufriendo las heridas escondidas por el porvenir, huyendo de mi futuro hacía un espacio sin nada más que la misma nada recubierta por la duda del más acà. En este mundo irreal donde sobreviven tus esperanzas de un mañana mejor, hay una biblioteca con el último ejemplar del Confieso que he vivido de Neruda recostado a una edición desconocida de La Metamorfosis de Kafka ilustrada por un vagabundo, profesor titular de Harvard, especializado en el arte secular del siglo XX. Será en esta misma biblioteca de las letras escondidas donde intentarás encontrarme en las sombras de los grandes autores, en los epigramas mudos de un poeta nicaragüense, rezando a los dioses profanos por no volver a ver mi mirada destrozada por tu ausencia libertaria.